Como hoy, don Valentín Paniagua asumía la Presidencia de la República, pero ya antes se había puesto otro fajín,
el de ministro. Fue Paniagua el más joven de todos los ministros de la República y fue también el último en ser censurado en ausencia, por insistencia de los compañeros del APRA.
Terminado el acto y satisfechas las inquietudes, el senador Carlos Enrique Melgar, también aprista, tuvo la fantástica idea de
pedir la censura, la que se tramita inmediatamente y se vota de modo favorable.
Al llegar a su despacho, el ministro Paniagua es recibido con la noticia de que acaba de ser censurado. Nadie pensó entonces que la historia reservaría a ese pequeño cuzqueño un lugar estelar en nuestra historia republicana.
Para quienes no lo recuerdan, la elección de Paniagua se dio en sesión especial del Congreso de la República, el 16 de noviembre del 2000.
Luego de la renuncia por fax de Fujimori, los llamados a asumir la Presidencia fueron los vicepresidentes, en orden de prelación, Francisco Tudela van Breugel Douglas y Ricardo Márquez, sin embargo, ambos prefirieron no abusar de su suerte.
A renglón seguido, la Presidenta del Congreso, Martha Hildebrandt, también fujimorista, recibe una moción de censura, quedando libre el puesto de Primer Mandatario.
Allí, por 64 votos, Paniagua logra vencer al entusiasta Ricardo Marcenado Frers, fujimorista que alcanzó 51 votos en dicha contienda, y que bien pudo haber dado la sorpresa (para elegir al Defensor del Pueblo se requieren 80 votos del Congreso, pero en aquella ocasión, con 64 tuvimos Presidente).
Han transcurrido 16 años desde que con dignidad y firmeza asumió un cargo que le quedo pequeño.
El país no votó él. Y ciertamente no lo eligieron cuando se presento la ocasión. No obstante ello, el 22 de noviembre del 2000, asume con humildad la primera magistratura. Convoca personas de primer nivel, instaura la Comisión de la Verdad (con la que se puede estar de acuerdo o no, pero que cuánta falta le hacia –y le sigue haciendo- al país), y hasta logra que se capture a Montesinos.
Valentín Paniagua fue un político digno y correcto. Hoy es justo y bueno recordar a uno de los pocos hombres que han hecho política con dignidad y tesón.
Don Valentín, quienes hoy militamos en el Grupo que lleva tu nombre, nos comprometemos a seguir tu ejemplo y prolongar tu legado.
Por el Perú y por la democracia, el Grupo Valentín.
Martín Soto Florián
Director del #GrupoValentin

