
El reconocimiento por parte de #Odebrecht, del pago de millonarios sobornos a altos funcionarios del Estado peruano durante los gobiernos de Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala, así como las investigaciones y denuncias realizadas por el Ministerio Público en las últimas semanas, confirman la vieja herida mortal que corroe al aparato estatal y al sistema político en su conjunto: el elenco estable de la política peruana ha participado o conocido de estos hechos sin defender los intereses de todos los peruanos.
Nunca estará de más repetirlo, sobre todo para no acostumbrarnos a vivir con esta enfermedad: la política no puede ser el medio por el cual se construyen fortunas mal habidas. La corrupción no puede ser más la forma de hacer política en nuestro país. Nos roba a todos, pero a los pobres les roba más. De manera similar que bajo el fujimorismo en los años 90, toda la clase política se encuentra cuestionada. Por ello, es clave que las investigaciones continúen sin interferencias de ninguna índole y con la transparencia y las garantías que nuestra Constitución reconoce.
Conscientes de todo ello y enfocados en la construcción de una nueva generación política comprometida con el servicio público, la transparencia y el progreso de todas y todos los peruanos, desde el Grupo Valentín nos comprometemos a hacer seguimiento de este caso de megacorrupción y comunicar a la ciudadanía sus avances y posible retrocesos. No volveremos a ser ese país donde los delitos se olvidan, prescriben o los delincuentes se hacen contumaces seguros del olvido colectivo. Hoy más que nunca, es momento de renovar los votos democráticos que a fines del siglo pasado millones de peruanos asumimos en las calles y en las urnas, luchando contra la dictadura que lo corrompió todo. El futuro de nuestra república así lo demanda.
En este contexto, frente a las recientes revelaciones deseamos hacer hincapié en lo siguiente:
1. Las acusaciones contra el Presidente Toledo son serias y graves. Es una verguenza para el país, al que ciertamente ha defraudado, pero mayor verguenza sería tenerlo prófugo, por lo que debe volver al país para que sin excesos pero con firmeza sea investigado.
2. Es inadmisible que la “Comisión Lava Jato”, del Congreso de la República se mantenga con integrantes que han sido parte de los gobiernos investigados. Su Presidente, el señor Albrecth, debe renunciar al haber sido Presidente del Gobierno Regional del Callao, ahora investigado por la fiscalía por irregularidades en obras con constructoras brasileñas.
3. Exhortamos al Ministerio Público a incorporar en sus investigaciones al gobierno de Alberto Fujimori, y pedimos que en el corto plazo haga visible la red de corrupción que se generó entre Odebrecht y los funcionarios y políticos de los últimos gobiernos, evitando por todos los medios la impunidad.
4. Rechazamos la forma en la que se le ha pretendido retirar el caso a la Procuraduría Anticorrupción sin presentar razones claras que lo justifiquen. El Ministerio de Justicia debe ser claro y no dar señales erradas.
5. Al Poder Ejecutivo, le pedimos comprometerse con la reforma del servicio civil, pues solo con un servicio público moderno y realmente comprometido con el desarrollo del país, dejaremos de ser la comarca de la mediocridad, la corrupción, el soborno y la traición.
Los jóvenes profesionales del Grupo Valentín nos comprometemos con la construcción de una institucionalidad política que permita el verdadero desarrollo del Perú e inspire la confianza de todos los ciudadanos.
Por el Perú y por la democracia, el Grupo Valentín.
viernes 03 de febrero de 2017.
