#NiUnaMenos
El último sábado las mujeres peruanas hicieron historia. Recorrieron nuestras calles junto a su familia, junto a sus amigas y compañeras, junto a sus parejas y, en general,
junto a hombres de buena voluntad que decidieron que había llegado el momento de transformar nuestra sociedad en un país con iguales derechos, y con igual consideración entre mujeres y hombres: igualdad para disfrutar la diferencia.
El 13 de agosto fuimos testigos de la marcha más grande que haya existido en la historia de nuestro país, y quedará registrado precisamente en nuestra historia, que fueron las mujeres quienes la organizaron. Por ello, el Grupo Valentín desea celebrar esta gesta de lucha social que, estamos seguros, se convertirá en el inicio del cambio cultural e institucional que necesitamos con tanta urgencia.
En ese sentido, deseamos aprovechar este histórico acontecimiento para recordar que la tarea de asegurar dichos cambios depende de todos los peruanos: ya sean ciudadanos individuales o ciudadanos organizados a través de asociaciones civiles, sindicales o políticas. Después de todo, ningún derecho se ha conquistado verdaderamente, sin el ejercicio de nuestro derecho fundamental a participar en la vida política de nuestro país.
Salir a las calles a expresar nuestras demandas, así como nuestras ideas e ilusiones, no es otra cosa que expresarnos políticamente; y no hay ninguna razón para renegar de ello: la ciudadanía es en sí misma una conquista política. Por ello, creemos que no resulta saludable denunciar como hecho negativo, la utilización de banderas por parte de los partidos políticos que participaron de la marcha del último sábado 13 de agosto.
Si tomamos la política en serio, nopodemos criticar a los partidos políticos por sumarse a una causa de interés público y, al mismo tiempo, lamentarnos de su escasa institucionalidad. Antes de ahuyentar las iniciativas de los partidos, de participar en las manifestaciones sociales que exigen el respeto de los derechos de los peruanos; debemos tomar conciencia de que al hacerlo, asumen un compromiso público, susceptible de control ciudadano. Veamos pues, dicha participación política, como la celebración de un pacto social en defensa de las mujeres peruanas. Asegurémonos todos, de no romper el pacto.
Lima, 14 de agosto de 2016

